Antes de que
pudiera contestar Zayn se abalanzó hacia mí dándome un abrazo.
El mejor
abrazo que me habían dando nunca. Cuando se separo de mí nos quedamos el uno en
frente del otro, sin saber que decir, sin palabras de por medio. Cada vez
estábamos más, y más cerca, hasta que solo nos separaban centímetros de por
medio.
Me iba haciendo
a la idea de lo que iba a suceder en segundos, a si que rápidamente le dí un
beso en la mejilla, y con un gesto le dije que entrara en casa.
Solté un
pequeño suspiro y entré yo también. Estaban todos en el salón tomándose unas
tazas de café.
- Como esperáis
a los demás, ¿no? Aunque veo que vosotras dos estáis más atentas a otras cosas
-.
Mar y Bea se
pusieron rojas a más no poder, lo que hizo que todos nos empezáramos a reír.
La tarde
transcurrió normal, como si fuéramos unos amigos de toda la vida tomando algo
juntos. Louis no paraba de hacer chorradas todo el rato, y yo como soy de risa
floja, prácticamente me reía por todo lo que hacía.
Cada vez que
pasaba más tiempo, las chicas se iban soltando más y más. Notaba como Niall
ponía nerviosa a Mar ya que no paraba de mirarla y ella se ruborizaba poco a
poco.
- Oye, ¿y si
cantáis algo? Me han dicho que no cantáis nada mal en directo – dije.
- ¡Por
supuesto! – contestó Niall. – Voy un segundo al coche a por mi guitarra.
- No te
preocupes, yo tengo una en mi habitación, ahora mismo te la traigo.
Subí por las
escaleras y me dirigí a mi dormitorio, abrí una caja que estaba en mi armario y
la saqué de la funda.
- ¡Bú! -.
- ¡Aah!
¡Harry, eres idiota! -.
Me acerqué a
él y le fui dando golpes lo más fuerte que podía, hasta que me arrinconó a la
pared y me sujetó los brazos.
- Vuelve a
hacer eso y te juro que la próxima vez que te vea me aseguraré de tener un
paraguas cerca de mí -.
Me cogió las
manos y me las puso alrededor de su cintura mientras se iba acercando hacia mí.
- Styles, no
me pones nerviosa. No soy una de esas chicas que en cuanto la miras se
rinden a tus pies y a partir de ahí ya babean por ti. Lo siento, pero yo no soy de las de un polvo de una noche -.
Quité las
manos de su cadera y cogí la guitarra para salir, pero agarró por el brazo
haciendo que nos quedáramos a milímetros de distancia.
- No te
preocupes, tenemos mucho tiempo por delante. Me da a mí que nos vamos a ver más
de un día, a si que no tengo prisa, y no me gusta que me pongan las cosas
fáciles. Ves, somos tal para cual -.
Solté una
pequeña risa irónica. Con una sonrisa pícara le cogí del cuello de la camisa e
hice que nuestros labios se rozaran, haciendo amagos de beso. Hice que su deseo
de juntar nuestros labrios saliera, y me encantaba jugar con él.
Me acerqué a
su oreja y le susurré: ‘’ Sueñas mucho Styles, no te hagas muchas ilusiones. No
soy una chica fácil, eso te lo aseguro. Y de momento, no me interesas. ‘’
Bajé las
escaleras corriendo hasta el punto de que casi salgo rodando por ellas.
- Te dábamos
por perdida bicho – dijo Liam.
- ¿Bicho?
Perdona, ¿pero desde cuando me llamas así? – pregunté dándole la guitarra a
Niall y poniendo los brazos en jarra.
- Un acto
reflejo, pero a partir de ahora te voy a llamar así, me ha gustado el mote -.
- ¡Porque
tengas unos cuantos años más que yo no tienes derecho a llamarme así! Pero te
lo perdono porque me caes bien – dije mientras le daba un abrazo.
En ese
momento bajo Harry, y yo me reí por lo bajo.
- Bueno,
¿empezamos ya? – dijo él lo más serio posible.
- Oye, ¿alguna
de vosotras sabe cantar? – dijo Niall tocando algunos acordes en la guitarra.
Miré a las
chicas haciendo una mirada con los ojos para que ellas no dijeran nada.
Nos dirigimos
a los chicos y las tres negamos con la cabeza.
Niall empezó
a tocar y los demás le siguieron cantando. I won’t give
up, de Jason Mraz. Una de
mis canciones preferidas.
Me pasé toda
la canción tarareándola, y aunque tenía ganas de ponerme a cantar en ese mismo
instante, no debía hacerlo.
En mitad de
la melodía, me llego un mensaje al móvil:
‘’ Se ve que
el morenito no te quita la vista de encima. Bea xx ‘’
Al leerlo, se
dibujo una sonrisa en mis labios, y ella se dio cuenta. Levanté la vista haber
si era verdad y sí, allí estaba él, sentado con los brazos en las rodillas. Mi
mirada se cruzó con las suya, y un pequeño escalofrío recorrió por mi cuerpo.
- ¡Hola
cariño! Ya hemos lle...-
Joder. Menudo
susto me he metido.
- ¡Mamá! ¡No
sabía que ibais a llegar tan pronto!.-
Rápidamente
me levanté y les fui a dar dos besos a cada uno. Los demás se levantaron del
sofá rojos de la vergüenza.
- ¿Pronto? A
mí las diez y media para un miércoles no me parece muy pronto que digamos -.
- ¡¿Diez y
media?! Joder lo siento, se me ha pasado la hora, no me he dado cuenta -.
- Esa boca –
dijo señalándome con el dedo, a lo que los demás empezaron a reírse suavemente
– ¿No me vas a presentar a tus amigos? -.
- Perdón. Em…
sí claro. Estos son Niall, Harry, Louis y Liam -.
- Encantados
– contestaron todos al unísono.
- Igualmente
chicos, soy Carmen -.
- Bueno,
nosotros nos tenemos que ir yendo – dijo Liam – Un placer -.
- Pues hasta la próxima, que conociendo a mi
hija, me da a mí que va a ser pronto -.
- ¡Mamá! -.
- A saber que
habréis estado haciendo – gritó mi padre desde la cocina.
- Gracias papá,
gracias por tú ayuda -.
Salimos de mi
casa y las chicas y yo les acompañamos hasta el coche.
- Ya nos
veremos chicos – dijo Zayn despidiéndose.
- ¡Eso
espero! A sido un placer – dije yo imitando la acción de Zayn.
Las chicas
también se despidieron, los chicos se montaron en el coche y arrancaron.
- Chicas,
meteos en casa y llamad a vuestras madres. Esta noche os quedáis aquí a dormir
-.
- ¡Vale! Y
así os dejamos un rato tortolitos – dijo Mar giñándome un ojo mientras
entraban.
Los dos nos quedamos
allí, sin saber que decir, simplemente mirándonos.
- Zayn… solo,
darte las gracias. Por la rosa, por traer a los chicos, por todo lo que ha
sucedido hoy -.
- No hay de
que peque, los amigos estamos para eso. A parte, no te merecías nada de lo que hecho
estas últimas semanas, las gracias te las tendría que dar yo, por perdonarme -.
Fui hacia él
y le di un enorme abrazo. Uno de esos en los que los sentimientos salen y
fluyen, uno de esos de los que tienes entres tus brazos y nunca quieres que
acaben, de los que sabes que son de verdad.
Al separarnos
nos quedamos a pocos centímetros, y mi mirada se dirigió a sus labios, sin
pensarlo. Levanté la vista y vi que él hacía lo mismo. Simplemente sonreí.
A los pocos
segundos nuestras miradas se encontraron, y no dudé ni un segundo en besarle.
Un beso al
que él me correspondió, un beso corto pero lleno de emociones.
- ¡Paola,
entra en casa ahora mismo! -.
- Mi madre,
como no. Hasta mañana – dije mientras le daba un beso en la mejilla.
- Hasta
mañana Paola -.
Solté una pequeña sonrisa y entré a casa, preparada para las preguntas que vendrían de camino.
Awwww me ha encantado este capitulo *_*
ResponderEliminar¡SIGUIENTE! <3