lunes, 3 de septiembre de 2012

Capítulo 3


Habían pasado dos semanas desde la última vez que estuve con Zayn, la última vez que nos dirigimos la palabra.
Íbamos juntos a la mayoría de las clases aunque él iba un par de cursos más adelantado que yo, y ni si quiera ha habido una mirada.
¡Es un imbécil! Se comporta como un crío de cinco años, un niño que en cuanto no tiene lo que quiere se coge una rabieta y se enfada.
Lo único que se me ocurre pensar es que esté así porque no le deje besarme, y si ha sido por eso tampoco lo veo normal como para ignorarme, hacer como si no existiera
Pero ya está, decidido. Hasta aquí hemos llegado. De hoy no pasa, y va a escuchar cada palabra que salga de mi boca.

Me pasé todo el día buscándole, pero no daba ninguna señal de vida. Les conté todo lo ocurrido a Bea y a Mar, ya que últimamente no había tenido mucho contacto con ellas. Con todo lo que las conté, conseguí que se quedaran de piedra.

Las dos y diez.
Las clases había terminado por hoy, a si que las chicas y yo pusimos rumbo hacia mi casa para ir todas a comer.
Entonces cuando menos me lo esperaba, allí le ví. Estaba en un callejón, apoyado en una farola fumándose un cigarrillo acompañado de cuatro chicos más.
- Chicas, esperadme aquí un momento -.
Dicho esto, fui caminando rápidamente hacia el grupito de chicos.
- Tenemos que hablar – dije en frente de Zayn con tono enfadado.
- Tú y yo no tenemos nada de qué hablar guapita – contestó tirando la colilla echándome el humo en la cara, a lo que yo reaccioné acercándome más a él.
- Mira vecinito, no me toques más las narices que ya me las has tocado bastante ¿vale? A si que ahora me vas a escuchar y vas a estar bien calladito. Solo tengo unas cosas que decirte, no te quitaré mucho de tu tiempo de superestrella.
Eres un cobarde, no eres más que un simple cobarde. Un niño mimado que lo quiere todo y tiene que ser dicho y hecho. ¿Pero sabes que pasa? Que la vida real no es así. En la vida real hay que saber esperar, que todo pasa en su momento, y si pasa es por una razón. 
¿Te enfadaste porque no tuviste un beso? Pues toma, aquí tienes tu beso.
Le cogí por la nuca y simplemente lo atraje hacia mí y lo besé, un beso al que él no respondió pero que sin embargo, me trasmitió un sentimiento que no puedo describir. – Espero que ya estés totalmente contento -.
Fui a coger mi mochila dispuesta a irme cuando me giré y vi a las chicas con los ojos fuera de las órbitas y la boca que les iba a llegar al suelo.
- ¡¿No os he dicho que esperarais fuera?! -.
Ellas no contestaron. Parecía hipnotizadas.
Finalmente cogí mi mochila y antes de seguir andando, me volví a girar hacia él ya más calmada.
- Mira Zayn, tendrás 18 años, pero te puedo asegurar que mis 15 están mucho mejor puestos que los tuyos -.
Salí de aquel callejón, aún sin creerme lo que había salido de mi boca minutos atrás.

 Cuando llegamos a mi casa, la comida ya estaba preparada. Nos sentamos  las tres en silencio, hasta que una de nosotras decidió romperlo.
- Paola, te acabas de dar cuenta de que acabas de…de dar… pues eso… -.
- Lo que Bea intenta decir, es que ni te has dado cuenta de que acabas de dar tu primer beso – dijo Mar terminando la frase de Bea.
Al escuchar eso me atraganté con el vaso de agua. No me había dado ni cuenta. Joder, tengo 15 años y era mi primer beso. Y encima con uno de 18. Pues tampoco era para tanto la verdad. Y tampoco he cometido un delito ya que no tengo ninguna relación amorosa con él.
- Bueno sí, mejor cambiamos de tema – contesté avergonzada.
En ese momento mi móvil empezó a sonar. Un mensaje nuevo. Número desconocido.
‘’ Ve a tú habitación y asómate por la ventana ‘’.
Mi cara fue extraña al leer el SMS, pero sin pensármelo dos veces hico lo que ponía.
Subí las escaleras tan rápido como pudo y abrí aquel cuadrado para asomarme. Ahí estaba él, con su perfecta sonrisa y con una rosa blanca en la mano.
- Por aquí huele un poco a arrepentimiento, ¿no crees? -.
- ¿Puedo pasar o me vas a tener aquí todo el día? – dijo llevándose una mano al pecho.
- ¿Enserio me vas a hacer elegir Malik? Yo que tú no daría muchas ideas… - contesté poniendo cara picarona – Ya voy a abrirte tonto -.
Fui por todo el pasillo sonriendo con  cara tonta, pero esperaba que mereciera la pena.
Mar y Bea estaban en el salón tumbadas viendo la tele, pero cuando llamaron al timbre se levantaron corriendo a abrir la puerta.
De detrás de ellas apareció un chico rubio de ojos azules. Seguido de él entraron un chico de pelo rizado y otro con unos tirantes, para después pasar un chico de ojos marrones. Pasaron todos excepto Zayn.
Los cuatros saludaron a las chicas de forma normal, pero las chicas estaban petrificadas.
- Valla, si llego a saber que las chicas se quedan así, nos os hubiera ni dejado pasar – dije en tono irónico.
- No te preocupes, suele pasar a menudo – contestó el chico rubio – Soy Niall, encantado – nos dimos la mano.
Estos son Liam, Harry, y Louis, y a tú Romeo creo que ya le conoces.
- ¡Oye! ¿Desde cuándo es mi Romeo? ¿Qué me he perdido? Por cierto, ¿Dónde está? -.
Los cuatro chicos me señalaron la puerta al mismo tiempo. Yo simplemente fui a abrirla y allí le ví, de la misma forma que cuando me asomé por la ventana. Pensé en ir corriendo y darle un abrazo, pero no le iba a poner las cosas tan fáciles.
- ¿Quiere algo Señor Malik? -.
- Toma, esto es para ti – dijo dándome la rosa.
- Gracias… ¿algo más? -.
- Pues… esto…bueno yo… ¿me vas a hacer sufrir de esta forma? -.
- ¡Por supuesto que sí! Pero como me das penilla, te haré sufrir menos de lo esperado – guiñé un ojo. - ¿Tiene algo que decirme? -.
- Pues… que lo siento. Siento haberme comportado como un cobarde, por haberte ignorado estas semanas. Sinceramente no sé porque lo hice. Y te juro que me arrepiento de todo lo que hice. Sé que ha estado mal mi comportamiento, y que todo lo que has dicho hace unas horas es totalmente cierto.
¿Me perdonas?

1 comentario:

  1. Awwwww, me he leído el 2 y el 3 seguidos, sí no se por qué pero el 2 no le había leído... ¡ME ENCANTA! Sí, sí, así, simple but effective.
    Espero el siguiente :)
    Un beso <3

    ResponderEliminar